PSICOMOTRICIDAD

El ser es un todo, con distintas y variadísimas manifestaciones, que responden todas ellas a un núcleo existencial. Un núcleo donde se funde lo somático y lo psíquico, lo biológico y lo social. Núcleo formado por un triple aspecto: afectivo-relacional, motor e intelectual, en una constante interacción y mutua dependencia, y de donde ha de emerger en un entramado complejísimo, la personalidad humana con todas sus múltiples expresiones en infinidad de ámbitos, pero las cuales, —no hay que olvidarlo—, responden a ese núcleo existencial.

No existen parcelaciones yuxtapuestas, ni conductas dispares, ni síntomas aislados; la respuesta es única y global, antropológica y social. De él nacen todos los antagonismos y a él van a confluir. El crecimiento humano obedece a una respuesta unitaria de sus necesidades. Es esa respuesta la que la Psicomotricidad como método educativo y terapéutico pretende ofrecer. Respuesta unitaria a sus necesidades, a sus conflictos y a sus aspiraciones.

Psicomotricidad

APORTACIONES

WALLON investiga las relaciones entre el tono muscular y las emociones, el carácter y la personalidad y con la representación. Dice que la emoción tiene una estrecha dependencia con el sistema postural y con las reacciones tónicas vegetativas y glandulares. La risa y el llanto no son más que una resolución del hipertono. Las primeras relaciones del niño son esencialmente tónicas. En éstas se establecen las relaciones con el mundo exterior; de donde van a surgir tanto la afectividad como la conciencia. Esta tiene su origen en una vinculación motriz-mental. Para que tenga lugar la conciencia, para que ésta se origine, las situaciones han de ser vividas y analizadas por uno mismo. La función tónica es la que precede y prepara el movimiento; es esa excitación que absorbe la estructura mental y el sistema muscular cuando se da la contemplación de un espectáculo. Esa contracción muscular, perceptible solo para quien la está sintiendo, que va modulando, —dibujando—, el acto a nivel corporal interno. En la función tónica se condensan y fusionan la percepción, el movimiento y el gesto; la reproducción y la imagen.

PIAGET nos ofrece exhaustivos ejemplos del nacimiento y evolución de la inteligencia en relación con la actividad motriz. La inteligencia es el resultado de la interacción del individuo con el medio. Inteligencia, dominio corporal y exploración espacial son un todo que va creciendo y enriqueciéndose mutuamente. Solamente mediante las propias sensaciones corporales, a través de todo el sistema perceptivo, —táctil, visual, auditivo, etc.—, y el sistema relacional motriz inducidos por los intereses propios en la satisfacción de las necesidades, nacen las primeras representaciones, únicamente con la organización de la propia experiencia en relación con las formas, volúmenes, colores, distancias, situación y distribución en el espacio real de los objetos será posible la estructuración mental propia del lenguaje y de la inteligencia discursiva.

En el campo de la Neurología, LURIA nos habla de la ligazón profunda entre los componentes motores de la acción y las unidades funcionales del cerebro. Éstas, trabajando concertadamente, se encargan de la regularización del tono, la coordinación y organización del movimiento, el análisis y la codificación de las percepciones y su posterior conversión en pensamiento abstracto y la creación de programas y verificación de la actividad.

El psicoanálisis y la psiquiatría, aportan datos sobre la estrecha relación entre afectividad y tono, profundizando en la unión entre afectividad y vivencia corporal y subrayando la importancia del tono en la relación con el otro.

Los trastornos psicomotores oscilan entre lo vivido más o menos querido y lo vivido más o menos sufrido dice AJURIAGUERRA.

Psicomotricidad

LA TAREA EDUCATIVA

Educación y terapia han de estar basadas en la unidad psico-somática del desarrollo humano. No puede ser una educación, —o una terapia—, parcial o antagónica entre los diversos aspectos del desarrollo. Por el contrario, ha de ser una educación, —y una terapia—, global, que cuide todos los aspectos y manifestaciones del desarrollo y a la vez particular, preocupándose de los problemas concretos.

Partiendo del movimiento y de actividad corporal ha de remontarse hasta las actividades mentales. Comenzando por el desarrollo, dominio y conciencia del propio cuerpo, ha de concluir en la recreación de la realidad exterior.

Es una relación dialéctica entre mente y cuerpo, entre el Yo corporal y el mundo exterior. Partir de la acción, sí, pero para emprender seguidamente el análisis y la síntesis de esas acciones y acceder posteriormente a la representación y a la expresión en todas sus múltiples formas. Hay que potenciar al máximo el campo perceptivo, pero es necesario además, la organización de esas percepciones. Es necesario el desarrollo del esquema corporal, del movimiento y de la acción en el espacio, pero unido a la conciencia de esas relaciones y a su simbolización.